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Museo del Hombre Chaqueño
La génesis
Durante el año 1965 surgió en Resistencia la idea de crear un museo de
historia regional, impulsada por referentes del quehacer cultural provincial. Las
propuestas cayeron en saco roto: quienes tenían en sus manos la decisión política no
entendieron la necesidad de nuestro pueblo de resguardar aquellos testimonios materiales
de su historia e identidad cultural.
A principios de la década del 80 volvió a impulsarse la idea desde los
mismos sectores sociales chaqueños. Pero es recién durante 1988, y en el local comercial
de Humberto "Yiyo" Bogado, cuando la acción se hace más enérgica: firmaron un
petitorio y lo presentaron ante el entonces Subsecretario de Cultura, Eduardo Gómez
Lestani, quien se mostró interesado en el tema y se puso manos a la obra.
El 20 de agosto del año siguiente, se solicitó, a través de todos los
medios de comunicación de la provincia, la colaboración de la comunidad chaqueña, a
efectos de lograr la donación de los elementos que conformarían las futuras colecciones
del museo. El 21 de enero de 1990, fue designado el señor Ertivio Acosta para llevar
adelante la tarea de organizar la novel institución, que se inauguró el 10 de noviembre
de 1990, en la calle Julio A. Roca 450.
Volantina de las primeras familias de
inmigrantes expuestos en uno de los antiguos locales del Museo del Hombre Chaqueño. |
Las vicisitudes de los primeros años
En el devenir político de la provincia, no todos sus funcionarios
comprenderían la importancia de resguardar nuestra historia. Es así que, en 1992, se
produjo el primer traslado que sufriría el museo. Los elementos de mayor volumen, y por
una cuestión de espacio, se depositaron en un galpón a las afueras de Resistencia, sobre
la ruta Nº 11. El saqueo del material no resguardado con las medidas de seguridad
requeridas, y el incendio de las instalaciones, provocaron la pérdida de un 30% del fondo
museológico.
Al año siguiente, la institución ocupó un salón ubicado en la calle
Arturo Illia 655, compartiendo el espacio con otros museos e instituciones culturales, lo
que demostraría el poco criterio de las autoridades de turno. Las reiteradas y públicas
quejas del director Ertivio Acosta, provocaron las amenazas de cierre definitivo de la
institución y de cesantear al responsable.
La comunidad chaqueña, conciente de sus valores y de la importancia de
preservar su pasado, pudieron más que la consistente desidia de las respectivas
autoridades. 
Carros y volantas expuestos en uno de los
antiguos locales del Museo del Hombre Chaqueño. |
La etapa de consolidación
En 1995, el Museo del Hombre Chaqueño ya se había consolidado como una
de las más importantes instituciones culturales de la provincia. El patrimonio histórico
conque contaba, permitió formar colecciones y diagramar un esquema museológico que se
mantiene hasta nuestros días, y que conforma un valioso testimonio de la historia
chaqueña: Mundo Aborigen, Mundo Criollo, e Inmigración Europea. Una parte de todos los
sectores sociales que hicieron al Chaco actual.
El espacio se completará con secciones perfectamente definidas, y que
testimonian distintas etapas de nuestra historia: Las Palmas del Chaco Austral, San
Buenaventura del Monte Alto, Guerra de la Triple Alianza, Monedas Clandestinas del Chaco.
Acrecentará su acervo con colecciones de aparatos e instrumentos musicales, escudos de
las diferentes etapas de nuestra historia, platería argentina de la época colonial,
máquinas de escribir, y una extraordinaria colección de carruajes utilizados en nuestra
zona, entre los cuales se destacan el cachapé y alzaprima, empleados en la industria
maderera chaqueña.
Mandolinas, espejos y candelabros, traidos por
los primeras familias de inmigrantes expuestos en uno de los antiguos locales del Museo
del Hombre Chaqueño. |
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