Dicen los abuelos tobas que en
noches claras de invierno, pasada un poco la medianoche, se puede observar en el cielo un
grupo de estrellas que forman un dibujo se trata de dos niños, dos perritos y un ñandú.Esta constelación tiene su origen en una vieja historia toba que con el
paso del tiempo se ha ido desdibujando y fusionando con historias del folklore europeo, no
se trata pues de un mito puro, sino de la fusión de una historia aborigen y otra europea,
pero conservando la imagineria propia de las creaciones aborígenes.
"Una familia toba salió a recolectar frutos según su
costumbre, pero los dos hijos de la pareja, un niño y una niña, se alejaron de sus
padres jugando por el lugar, hasta que los perdieron de vista y no pudieron volver con
ellos.
Los dos niños caminaron un largo trecho alimentándose de
raíces y frutos, de noche descansaban en la tierra o la niña subía a un árbol para
ponerse a salvo de las fieras.
Un día al mediodía estaban descansando cuando la niña le
pidió a su hermano que cazara una pequeña paloma que estaba allí cerca, pero al
intentar tomarla la paloma habló al niño, le dijo que no la capturasen y que ella los
salvaría de un peligro que los amenazaba.
Continuaron el camino y encontraron una vieja que comía
personas, la paloma les indicó como engañar a la mujer y hacerla caer al fuego, de esa
manera la vieja resultó muerta por los niños.
Entonces los niños cortaron los pechos de la mujer, de uno de
ellos nacieron los reptiles, las víboras, los sapos y las tortugas que no existían
entonces sobre la tierra, del otro pecho salieron dos perritos, una hembra para la nena y
un macho para el varón. Del humo nacieron los mosquitos.
Continuaron su camino y se dieron cuenta que no
podían ya volver junto a sus padres. Encontraron entonces a un pavo real que fue
capturado por los perritos, poco más adelante encontraron un ñandú y como corría muy
ligero no podían alcanzarlo.
Cuando llegó la noche el ñandú levantó vuelo y los dos niños
y los perritos volaron tras de él.
Al llegar al cielo se transformaron en una constelación llamada
N-QUA-AIC, que puede traducirse como "el Camino"
(Versión sintetizada de mitos tobas de diversa procedencia
geográfica.)